Durante siglos el tarot ha sido un método enigmático y atractivo no solamente para adivinar el futuro sino como una orientación en la vida. Muy popular en la actualidad, contiene arquetipos y símbolos que representan distintos elementos, guardando siglos de sabiduría y misticismo de la civilización occidental.
Las láminas del tarot nos permiten entrever un universo mágico que es visto con recelo por las ciencias y religiones. Sin embargo, representan los principales arquetipos del ser humano a través de los llamados Arcanos Mayores: 22 cartas que, en determinado orden, guardan todo el crecimiento físico y psíquico del destino humano.
Desde este punto de vista esotérico, cada persona tiene además una carta de tarot que le pertenece: el “arcano mayor” que influye en su vida y que se puede conocer mediante un cálculo que se realiza a partir de la fecha de nacimiento.
Como en muchas otras representaciones culturales, existe en el Tarot un eje femenino-masculino que domina todos sus íconos y fuerzas. Y las mujeres, veneradas, temidas y odiadas a lo largo de la historia, tienen su lugar específico dentro de las cartas de Tarot.
Les invitamos a repasar los Arcanos Mayores que, desde una mirada esotérica y milenaria, nos permiten asomarnos al misterio femenino a través de sus Arquetipos. Nos referiremos en este artículo a dos de ellos:
La Sacerdotisa (Arcano dos):
El más antiguo de los personajes del tarot, evoca las mujeres de los pueblos originarios de Europa y su culto a una Gran Diosa Madre. Como en las culturas orientales que se basan en el Yin y el Yan, la dualidad bien-mal, femenino-masculino, esta figura está relacionada con el Yin, o sea las energías receptivas.
Autónoma y autosuficiente, depositaria de la sabiduría, sus valores son la cooperación y la solidaridad. Representa lo subconsciente, la verdad elemental y los procesos intuitivos.
La Emperatriz (Arcano tres)
En las antiguas culturas algunas mujeres eran elegidas para el culto, destinadas como sacerdotisas y otras continuaban dedicadas las tareas agrícolas. Así, este arcano del Tarot aparece vinculado a la naturaleza, la procreación y la fertilidad; no exento de sensualidad, representa a la madre. Sus atributos son la ternura, la capacidad de criar y dar afecto.
Se relaciona con la comunicación y los procesos creativos y da imagen de bienestar material, pareja estable y reconocimiento social.
Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com | Todos los derechos reservados
El tarot es un fenómeno inexplicable: en el hecho de mezclar las cartas, cortar, y extenderlas sobre la mesa, algo sucede. Las cartas, bajo una correcta interpretación, pueden desarrollar una descripción realista de la situación en que se encuentra el consultante, el problema consultado, y hacia donde se dirige, como una hoja de ruta donde aparecen los lugares donde hemos estado, el punto en que nos encontramos, lo que hallaremos en el camino.
La convivencia cotidiana nos expone a las fricciones que la comunicación continua nos reta a sortear.



