Tanto la envidia como las maldiciones, se encuentran ampliamente relacionadas, ya que una da inicio a la otra y ambas, se alimentan del rencor. Actúan desfigurando el campo energético de los lugares, las cosas y las personas. Uno de los rituales de maldición más comunes, es el de realizar el gesto de bendición al revés.
El gesto de maldición consiste en extender el dedo pulgar, el índice y el mayor de la mano izquierda, hacia abajo, acompañado de la intención de lo que se desea que ocurra. En esta maldición existe el riesgo de que caiga sobre el que lo hace, si la palabra, el gesto y la voz no son los adecuados. Esta es la razón por la cual han fracasado muchos brujos, quienes andan vagando por el mundo totalmente desequilibrados. La acción de extender los cinco dedos, era para los griegos y romanos, un gesto de embrujamiento, catalogado como una maldición de segundo grado. Aún hoy, en algunos pueblos del Mediterráneo, se usa dibujar una mano extendida en la puerta de las casas, esta mano, que muestra los cinco dedos, representa la fórmula "cinco por uno", que es la manera de asegurarse que se le provocarán al visitante envidioso, cinco males por cada uno de los que él, desee.
Los hechiceros de la Edad Media, tenían como costumbre realizar preparados mágicos con vino. También en Oriente, antes de la Era Cristiana, hay documentos que dicen que en las prácticas esotéricas era común la utilización de bebidas alcohólicos. Hemos heredado, de aquellas civilizaciones, numerosos rituales, como el cóctel contra la envidia, utilizado contra el mal de ojos. Este cóctel se debe preparar durante la luna llena y necesitamos: una coctelera o recipiente de vidrio, gin, brandy, mirra el polvo, aceite de oliva, una cuchara de madera. Para prepararlo debemos poner en el recipiente o coctelera una parte de gin, otra de brandy, una gota de aceite de oliva y una pizca de mirra en polvo. Con la cuchara de madera debemos mezclar todo en sentido contrario a las agujas del reloj, luego hay que mojar, en la bebida, el dedo índice derecho con el que nos realizaremos un triángulo en medio de nuestra frente. Después hay que beberlo. También existen determinadas bebidas que reconstruyen las relaciones que se han arruinado por culpa de la envidia. Para solucionar el problema de envidia que los demás tienen hacia el buen vínculo con nuestra pareja necesitamos: un papel blanco sin renglones, una botella de vino tinto, un pincel de mango largo y carboncitos. Se debe escribir en un papel en blanco nuestro nombre completo y el de nuestra pareja.
A continuación lo doblaremos en cuatro partes, y lo colocaremos debajo de una botella abierta de vino tinto, lo dejaremos allí durante cuatro noches.
Luego de ese tiempo, debemos retirar el papel, y con el pincel de mango largo, después de introducirlo en la botella, reescribiremos con vino nuestro nombre, primero y luego el nombre de nuestro ser querido. Después de dejar secar el papel, lo doblamos en cuatro y lo guardamos dentro del cajón que contiene nuestra ropa interior. Con el vino, contenido dentro de la botella, debemos regar la tierra. Una vez reestablecido el vínculo debemos fortalecerlo aumentando la capacidad sexual. Para lo cual, hay que volcar debajo de la cama, durante las seis noches anteriores a la llegada de la luna llena, siete gotas de vino tinto de la misma marca que se utilizó para restablecer el vínculo. Estas gotas se deben distribuir a manera de círculo. Esto lo debemos repetir durante todas las noches y la noche de luna llena se debe defumar en la habitación los carboncitos encendidos y luego le arrojaremos el resto de vino.