Conociendo las Cartas del Tarot I

Después de tantas idas y venidas a lo largo de cientos de años, queda claro que no existe un solo Tarot o un Tarot “verdadero”; su existencia se ha atomizado en infinitas versiones que entre sí pueden ser parecidas, similares, levemente diferentes o completamente opuestas. En los últimos quinientos años el Tarot se extendió por todo el mundo y ahora encontramos en todo tipo de negocios y en las manos de personas muy diferentes, adaptándose en cada región a las imágenes características o folklóricas del lugar: solamente en España existen más de media docena de variantes.

Actualmente podemos ver juegos completos con los personajes ataviados de distintas formas y estilos, lo cual lamentablemente ha ido en desmedro de los componentes y detalles simbólicos que tuvo el diseño original, mezclándose con los signos zodiacales y confundiendo o alterando la adjudicación de los planetas a los Arcanos.

Tal vez el Tarot de Marsella, por ser uno de los más antiguos y difundidos, sea el que se mantiene más fiel al originario, pero eso ya no se puede saber y en la extensa gama de posibilidades que existen, es imposible decir que alguno es mejor o más auténtico que otro; pero en su simbología, todos aluden a las preguntas universales del Hombre y a lo largo de los años van enriqueciendo conceptualmente al Tarot. Podemos ver al Tarot como un libro que a través de sus imágenes describe la Realidad y por lo tanto el Conocimiento.

Por ejemplo, una tirada dominada por Arcanos Mayores indicaría que el consultante que está pasando por una buena etapa, con importantes logros personales, y entrega a los demás; pero que puede tener ciertas dudas internas y necesitar una guía clara para seguir adelante. Es necesario que esta persona ponga los pies en la tierra y se fije en los pequeños detalles.

Otro ejemplo, una tirada dominada por oros estaría señalando una buena etapa económica pero también que al consultante le preocupan demasiado las posesiones materiales y que debe buscar otra vía para su crecimiento; posiblemente tiene carencias afectivas.

Si por otra parte la tirada es dominada por bastos, sabremos que la persona está dominada por sus impulsos y que sus proyectos son a corto y mediano plazo. Buena etapa de dinamismo y vitalidad, de ocupación y de desarrollo, de cualquier manera el consultante debería detenerse un poco de vez en cuando y reflexionar.

En cambio una tirada dominada por copas da a entender que el consultante es presa de sus sentimientos y emociones en una etapa muy sensible de su vida, expuesto a daños o decepciones. Buena etapa en el amor pero en forma idealista, romántica y sacrificada. Es necesario que el consultante se centre en una mayor objetividad y menos sentimentalismo.

Una tirada dominada por espadas nos indica que estamos frente a una persona con problemas, que encuentra obstáculos y debe luchar pero a partir de una visión negativa que la incapacita para encontrar la salida. Será necesaria ayuda y consejo, que el consultante pueda entrever una luz esperanza. Implica también buen momento para los que se inician en alguna actividad.

Pero puede suceder que en una tirada se alternen cartas positivas y negativas impidiendo una buena lectura. Esto es un síntoma de que el consultante está desconcentrado o no sabe muy bien qué quiere, y más bien se deja llevar por las circunstancias que por lo que él mismo hace.

Otra situación es que la tirada no tenga relación con el consultante. Es posible que algo esté interfiriendo, desconcentrando o desviando la atención de lo que estamos leyendo hacia nosotros mismos u otras personas. También puede significar que el consultante está buscando otro tipo de ayuda, algo que le permita solucionar sus problemas y no le interesa escuchar acerca de su pasado o su futuro.

Otra influencia que puede estar ejerciendo el consultante es poner a prueba al tarotista o tratar de escuchar solamente lo que le conviene en vez de lo que realmente le estamos diciendo.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

Deja un comentario

Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.