Archivo de la categoría ‘Autoayuda’

Técnica Metamórfica

Viernes, 14 de agosto de 2009

Te presentamos esta técnica que tiene su origen en la reflexología podal, creada por el naturópata Robert St. John, es decir, una persona con formación en anatomía, fisiología, bioquímica y nutrición, que conoce el funcionamiento del cuerpo humano y cuya misión es la prevención y el tratamiento de distintos padecimientos a través de la observación y el seguimiento. La Naturopatía se basa en las leyes de la Naturaleza y el empleo de los recursos que esta nos proporciona, y la técnica metamórfica trata de reconectar al individuo, mediante masajes, con su periodo prenatal, tocando los puntos reflejos de la columna vertebral, en pies, manos y cabeza, que es donde se considera perduran los bloqueos que se producen en el feto durante la gestación.

El objetivo es la recuperación de la fuerza vital, eliminando los bloqueos de energía y actualizando la auto-curación. Originariamente esta técnica se llamaba “terapia prenatal” aunque no se la considera propiamente una terapia, ya que no es un método curativo para combatir dolencias o síntomas concretos, sino un medio para crear las condiciones que hacen posible la transformación de la persona. St. John era un naturópata que durante sus investigaciones de los mapas de la reflexología, comprendió que dicha zona estaba asociada con el tiempo uterino, desde la concepción hasta el nacimiento, ya que se considera que la mayoría de nuestros patrones y respuestas emocionales, tanto físicas como mentales, se forman durante la etapa de gestación. Por ello, los eventuales bloqueos energéticos en esas zonas durante la etapa prenatal persistirán durante toda la vida.

¿Cómo funciona la técnica metamórfica?

Se llegó a la conclusión de que masajeando convenientemente un área determinada de los pies, las manos y la cabeza, se consigue desbloquear todo tipo de obstrucción, desde las recientes hasta las más antiguas, plasmadas en la persona desde el inicio de la vida en el seno materno. Deben realizarse hasta diez sesiones de una hora de duración en forma semanal; este límite no debe superarse sobre todo en el tratamiento de los pies, ya que podrían producirse demasiados cambios para ser asimilados. El efecto del masaje metamórfico es placentero, relajante y los cambios se van produciendo en forma tan paulatina que la persona casi ni se da cuenta. Los cambios se manifiestan en una transformación de nuestro comportamiento y forma de ser, y logramos estados superiores de bienestar, fluidez y plenitud.

Quiénes pueden recibir este tipo de masajes

Los masajes metamórficos son apropiados para personas de cualquier edad interesadas en su crecimiento personal y también las que están atravesando momentos de cambio y transiciones. También son muy apropiados durante el embarazo y luego del parto tanto para las madres como los padres. Estos masajes tienen efectos beneficiosos para cambiar conductas y superar limitaciones mentales, emocionales y físicas; por eso han demostrado ser muy útiles en casos de adicciones a sustancias, conductas o relaciones y enfermedades y retos físicos, mentales y emocionales. Si los reciben los niños hiperactivos, con déficit de atención, y problemas como autismo y sindrome de Down tendrán efectos muy positivos.

Qué es la técnica metamórfica:

Esta técnica puede ser definida como una herramienta para la transformación personal. No es una terapia o un tratamiento, sino una técnica que ayuda a proyectar tu propia fuerza de vida permitiéndote descubrir y poner en acción todo tu potencial. Se basa en un nuevo paradigma de los patrones de energía, pues mientras otros métodos se preocupan por disolver los bloqueos, esta técnica procura transformar los patrones de energía, poniendo en evidencia que podríamos estar usando esquemas que ya no nos sirven y que nos gustaría transformar. Así, la energía que estaba utilizada en sostener los viejos esquemas es liberada y puede ser usada para crear y utilizar otros nuevos. Lo más positivo de esta técnica es que los cambios provienen totalmente de dentro de la persona, de su propia fuerza y capacidad e inteligencia. Es una técnica no invasiva, no existe manipulación física, diagnosis, ni necesidad de comentar o volver sobre el pasado o la historia médica de la persona. Agradable, totalmente segura, accesible a todos y fácil de aprender, su conocimiento te permitirá integrar una nueva visión a tu vida cotidiana.


Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

Autoestima

Miércoles, 27 de mayo de 2009

Muchas veces utilizamos esta palabra pero no siempre tenemos muy claro que es la autoestima y se suele creer que es inmodificable. La autoestima es la opinión y la imagen que tenemos de nosotros mismos y que nos mueve a actuar de una determinada manera.

Existen muchos motivos durante nuestra vida y aún durante nuestra infancia que llegan a formar en nosotros una autoestima baja, algunas presiones paternas, la imposibilidad de conseguir lo que queremos, el constante esfuerzo que se ha tenido que desarrollar para conseguir cosas aún en el terreno afectivo.

Si hemos desarrollado una autoestima negativa a lo largo de nuestra vida y creemos que no podemos recibir o hacer tal o cual cosa, seguro que no la hemos de concretar. En cambio si nuestra autoestima es positiva tendremos la oportunidad de entender que podemos hacer el intento de aprender y de realizar todo lo que se nos esta ofreciendo.

Cuando tomamos conciencia de nosotros mismos y apuntamos a cambiar nuestros sentimientos, pensamientos y conductas aprendidas podemos mejorar notablemente nuestra autoestima.
Para cambiar este modelo de vida, debemos aceptarnos tal cual somos, tomando conciencia de nosotros mismos, indagando acerca de nuestra autovaloración y de los modelos familiares y culturales que han influido en la opinión que podemos tener de nosotros mismos.

Una vez identificados los modelos negativos es necesario ir cambiándolos poco a poco por otros que resulten positivos para nosotros. Es importante descartar la autocrítica negativa, porque esto nos va autodestruyendo, ya que si permanentemente nos mandamos mensajes negativos, éstos se irán interiorizando tanto en nosotros que terminaran cumpliéndose de tal forma.

Se deben evitar las comparaciones con otras personas, ya que cada persona es única y no tiene ningún sentido hacerlo. Por lo general nos conduce a compararnos con personas que solamente nuestros ojos es mejor o mas feliz.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

Cómo dormir mejor

Lunes, 25 de mayo de 2009

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos padecido el insomnio. Si bien el insomnio se puede definir como una dificultad para conciliar el sueño, debemos tener en cuenta que el despertar prematuro sin haber tenido el descanso físico y mental necesario pueden alterar nuestro estado de ánimo durante todo el día.

El sueño y el descanso deben caminar juntos para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, para restaurar las energías perdidas y para consolidar en la memoria todo lo aprendido durante el día.
Son muchos los factores que pueden ocasionar el insomnio, los factores ambientales, el estrés, situaciones anímicas transitorias como la depresión, o distintos desórdenes emocionales. También el consumo de estimulantes, como el café, el abuso del cigarrillo y de las bebidas alcohólicas son causas de la falta de sueño.

Una de las maneras para solucionar este problema es el uso de psicofármacos, pero podemos liberar a nuestro organismo de estas drogas valiéndonos de medios naturales mediante los que se obtendrán grandes resultado. Para conciliar el sueño debemos evitar los desajustes horario, estableciendo un horario para dormir y uno para despertarse.

Si no tenemos sueño no debemos esforzarnos por hacerlo, debemos utilizar ese tiempo para relajarnos, respirando pausadamente, escuchando una música suave, para lograr la calma física y mental.
Las características de la habitación son fundamentales a la hora de dormir, debe evitarse la luz, la falta de aire, las excesivas o bajas temperaturas.

Es importante evitar las comidas pesadas antes de dormir y el abuso de bebidas, de ser así es importante tomarse el tiempo para disfrutar de la sobremesa. Podemos tomar una infusión caliente de tilo o de valeriana, un baño tibio antes de acostarse y evitar todos los pensamientos preocupantes, pero por sobre todas las cosas es necesario concientizarnos que todos los problemas podrán ser resueltos luego de una noche de descanso y de tranquilidad.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

El muro de la timidez

Lunes, 18 de mayo de 2009

Este es uno de los trastornos más comunes de la población, ya que existe un gran porcentaje de ella que sufre sentimientos de angustia o soledad ante el entorno en el que vive. Como generalmente es muy difícil admitir y reconocer que se sufre de timidez, se la esconde debajo de actitudes como modestia, independencia, reserva.

Es importante tener en cuenta que no todas aquellas personas que son solitarios y que prefieren permanecer solos durante mucho tiempo son necesariamente tímidas, mientras que otras que manifiestan una gran sociabilidad suelen esconder un problema de timidez.

Solo podemos afirmar que se es tímido luego de un profundo análisis que nos permite descubrir que no nos podemos conectar con los demás por temor al rechazo.

Una persona tímida sufre fuertes sentimientos de angustia y de tristeza luego de hablar con una persona, principalmente de sexo opuesto, por primera vez, le cuesta entablar conversaciones con personas desconocidas, siente gran incomodidad cuando se encuentra dentro de un grupo, se sienten generalmente culpables de todas las relaciones que no funcionen, destruyendo la autoestima y sumergiéndose en el aislamiento total, sufren una serie de trastornos físicos desde taquicardia, respiración agitada, tensión, hasta temblores y náuseas por miedo a no agradar o a caer en ridículo, todo esto provoca la reducción de capacidades y de la autoconfianza.

En importante pedir ayuda o recurrir a terapias alternativas para superar la timidez, pues ésta camina junto a la depresión. Para superar la timidez se debe cambiar la manera de relacionarse, poniendo todo nuestro esfuerzo y energía para entablar nuevas relaciones, dejando atrás los miedos, las especulaciones, la culpa, tomando conciencia que más allá de los resultados, todos alguna vez fracasamos, es siempre muy interesante conocer gente nueva.

No se debe tapar la timidez con actitudes vanidosas que hacen que se muestre lo que en realidad no se es. Hay que tener en cuenta que todos cometemos errores y que la gente no se pasa juzgando a los otros. El fracaso de los vínculos, no siempre son por nuestra causa, depende del esfuerzo, del factor suerte y de la dificultad de la meta.

Desterrar la timidez no es fácil, se necesita esfuerzo y voluntad para superar los miedos. Se podrán obtener resultados satisfactorios evitando desanimarse ante los fracasos transitorios.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

El egoísmo positivo

Viernes, 8 de mayo de 2009

Todos llevamos demasiado aprendido que el egoísmo es malo y que debemos ser generosos de corazón; años de escuela, religión; valores inculcados por nuestros padres nos señalaban cada vez que decíamos “no” que no seamos egoístas.

Confusión ésta que nos lleva de adultos a no saber decir que “no”, y nos impulsa a acceder siempre a los deseos de nuestros seres queridos, inclusive a veces en contra de los nuestros propios. Situación que nos transforma en buscadores de aprobación, intentando que todo el mundo nos quiera, nos reconozca; olvidándonos generalmente de el amor, el respeto y el reconocimiento que nos debemos a nosotros mismos; vamos cediendo terreno a los caprichos y necesidades de otros, mientras observamos sorprendidos como nuestra estima desciende a pasos agigantados.

Aquellos que nos demandan atención, favores, tiempo, esfuerzos, etc., ni siquiera se plantean si podemos, si tenemos ganas, si aquello que nos solicitan nos complica la vida más de lo que habitualmente la tenemos; porque los malacostumbramos a decir siempre que “sí”.

Es hora de que comencemos a superar esta limitación y comencemos a accionar el egoísmo positivo para expresar cuáles son nuestros verdaderos deseos y mejorar así nuestra autoestima.

Quién se pierde a si mismo por alienarse a los demás, se transforma en una herramienta de la comodidades ajenas y pierde de vista su autonomía, independencia y libertad.

El egoísmo positivo es el que permite establecer prioridades comprendiendo que la caridad bien entendida comienza por casa; es sociable y disfruta con los otros, pero no invade la intimidad porque sabe respetar y encuentra sus propios límites.

Aprender a decir que “no” es aprender a construir relaciones igualitarias, es aprender a ponerse en primer lugar y es aprender a hacerse responsable de uno mismo; ya que cada vez que renunciamos a ser nosotros mismos por el bien de los demás, tarde o temprano nos sentiremos mal y se lo haremos pagar.

Aunque parezca contradictorio, pensar en el bienestar propio antes que en el de mi prójimo es esencial para saber amar; no te olvides de ti mismo. Tus deseos son importantes, no los pospongas por el bien de otro. Mereces ser feliz y tu felicidad iluminará la vida de los demás.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

Tu mente puede condicionar tus dias.

Domingo, 3 de mayo de 2009

Si nos observamos a nosotros mismos y recordamos objetivamente vivencias pasadas, podemos abordar a la conclusión de que nuestras experiencias no dependieron tanto de lo sucedido, como de la predisposición y la reacción que tuvimos en el momento de dichas vivencias. Es decir, de acuerdo a lo que creíamos que debía ser y teniendo en cuenta la idea que teníamos formada en ese momento sobre la vida.

De tal manera, unas maravillosas vacaciones pueden ser vividas como una experiencia paradisíaca o como una traumática pesadilla, según el estado mental por el que estemos atravesando. Los factores externos pueden ser idénticos y potencialmente brindarnos una enorme felicidad; siempre y cuando nuestro interior no nos juegue una mala pasada y nos sintamos tensos o desgraciados.

Nuestra reacción primaria a ésto es intentar modificar los factores externos, cuando en realidad lo que debemos modificar es nuestro propio interior para que aprenda a disfrutar de todo aquello de lo que dispone. Viajamos, nos compramos ropa, nos arreglamos el cabello, nos mudamos, creyendo que de esa forma nos sentiremos mejor; y esa gratificación que obtenemos con esos pequeños gustitos que nos damos es tan efímera que a las pocas horas se nos ha esfumado.

Es muy importante tomar conciencia de lo tanto que influyen nuestros esquemas mentales en nuestra calidad de vida. Si logramos sentirnos felices desde nuestro interior, cualquier sitio en el que nos encontremos nos parecerá el lugar perfecto. No podemos ni comprar, ni fabricar la felicidad intentando que todas las circunstancias externas ocurran a nuestro placer y capricho; pero sí podemos intentar ser felices a pesar de las circunstancias que no vivimos como ideales.

No permitas que tus viejos esquemas mentales gobiernen tu vida, abre tu corazón y abrázate al optimismo que supone el estar vivo, el tener salud y el poder seguir mirando al futuro con ojos ávidos de amor y sonrisas que broten como manantiales ante los milagros y abundancia del universo.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com

Cuando las emociones nos engordan

Miércoles, 22 de abril de 2009

Con la llegada del verano llega la angustia de mostrarnos, el traje de baño y los rollos nos están mostrando que no estamos preparados para mostrarnos ante los demás. El espejo nos conduce a las mayores críticas acerca de nosotros mismos, de lo que somos y de lo que no somos. Frente a los lamentos y acusaciones nuestra estima sucumbe acribillada, en el fondo de nuestro ser. Quien puede quererse cuando encuentra que la balanza hizo una gran es escalada hacia arriba, cuando la ropa de verano le queda chica, cuando se siente un monstruo. Todos, con la aparición del tiempo lindo, repiten la dificultad de aceptarse a sí mismos.

Es común esta dificultad de aceptación en las adolescentes bulímicas y anoréxicas que arriesgan su vida jugando con el hambre y los alimentos. En señoras exitosas que son capaces de hacer todo en la vida pero no pueden ser flacas.

En individuos que se sienten mal, sin saber por que, pero si saben que les sobran algunos kilos. En grandes profesionales de los sacrificios más variados, pero que aún así no pueden adelgazar. Todas las historias y características de estas personas se unifican en una sola idea, la comida es más fuerte que ellas. Esencialmente la dificultad de quererse y la emoción de displacer, como la angustia, la insatisfacción, el enojo, el aburrimiento, es lo que lleva a esas ganas de comer.

Pero cómo podemos aceptarnos si las personas que nos rodean, marido, novio, madre, nos hablan constantemente de nuestro sobrepeso. Si no me puedo mirar en el espejo, si los amigos se burlan de nosotros, si no recibimos piropos de los hombres.

Cuando a diario decimos que estamos gordos, estamos expresando algo más que no estar en línea, estamos diciendo que no somos aceptados, por lo cual debemos mejorar. Se comienza a pensar que todo lo que se es no es bueno y que esto es por culpa de los demás. No podremos cambiar si entramos en pelea con nosotros mismos o con los otros y no conseguiremos nada positivo si nos sometemos a una crítica despiadada, a una falta de amor hacia uno mismo. Difícilmente lograremos ser felices si nos tratamos con dureza, con crueldad, con exigencias y reproches. Toda la crítica y agravios que nos proferimos cuando no sube el cierre del pantalón, cuando la balanza nos muestra el aumento de peso, solo nos conducen a una acumulación de angustias muy difíciles de soportar.

Todo esto nos conduce indefectiblemente a la heladera, con lo que entramos en un círculo vicioso, me odio, me angustio por esta sensación, me odio nuevamente y como, del cual es muy difícil salir.

Debemos como primer paso detener esta pelea, ponerle límites. Solo podremos lograr algo permanente y efectivo desde la comprensión, la tolerancia, la paciencia, el amor. Si nos inclinamos a comer de más es porque la comida satisface por momentos nuestra displacer. Se recurre a la comida, a pesar que esta nos engorda, cuando estamos mal. Lo que hay que entender que cuando comemos es porque estamos mal, y no es que estamos mal porque comemos. Podremos encontrar una salida eficaz para el problema real que esta oculto, si logramos entender la molestia y descubrir de qué se trata, en lugar de agredirnos sin sentido por un problema que nos es más que una máscara de otro. Hay que entender porque vamos a buscar comida. Descubramos cual es la emoción negativa escondida que nos lleva a esa acción. Cuando no me acepto, debo averiguar con que parte de mi interior me estoy peleando. Tenemos que descubrir cuál es mi miedo cuando me enfrento con la balanza. Cuando me obligo a tener un cuerpo determinado, o a tener el peso que la sociedad me exige, debo pensar qué permiso estoy buscando o de quién estoy buscando la aceptación. Cuando comienzo a controlar mi dieta tengo que averiguar que es lo que realmente intento controlar. Si lo que realmente queremos es ser flacos, es muy difícil que seamos gordos felices. Lo importante es poder ser libres comiendo hasta lograr nuestra saciedad y de acuerdo a nuestro apetito. Solo lograremos recobrar nuestro peso e impedir la sobrealimentación si no nos peleamos con nosotros mismos.

Autora: Marcela E. Diaz para © consultacartas.com | Todos los derechos reservados